"De acuerdo con dos testigos, o tres testigos, será muerto el condenado a morir. No será matado de acuerdo con un solo testigo" (Dᵉvarim 17:6)
עַל־פִּי שְׁנַיִם עֵדִים אוֹ שְׁלֹשָׁה עֵדִים יוּמַת הַמֵּת לֹא יוּמַת עַל־פִּי עֵד אֶחָד׃
En la vida cotidiana, tendemos a reaccionar, juzgar o tomar decisiones basadas en lo que nos dice una sola persona (un rumor, una queja, un comentario sesgado). La Torá establece un principio metodológico y ético: la palabra de un solo individuo jamás es suficiente para establecer una verdad o tomar una medida drástica. Tener que contrastar testimonios obliga a la comunidad a dialogar, verificar fuentes y no actuar por impulso o emoción del momento.
El Talmud en Makot 5b plantea una pregunta obvia: si con dos testigos ya es suficiente, ¿por qué la Torá agrega "o tres"? Rashi y el Talmud nos enseña que el tercer testigo se equipara a los dos primeros. Si se descubre que el tercero es falso, todo el testimonio se invalida. Nadie puede decir: "Bueno, quedan dos válidos". En la verdad y en la justicia, una sola pieza corrupta contamina todo el conjunto.
Como enseñanza para la vida diaria, debemos "escuchar las dos campanas", antes de formar una opinión sobre un conflicto (en la familia, el trabajo o un equipo), es imprescindible buscar verificación y no quedarse con el primer relato. Tenemos que tener la capacidad de frenar el chisme, aceptar la versión de una sola persona como verdad absoluta sin verificar es la base sobre la cual se construye la difamación. La tradición rabínica enseña que quien escucha y cree una calumnia sin verificación previa comete una falta tan grave como quien la pronuncia, porque transforma un comentario aislado en una realidad aceptada por la comunidad.
Cuando surge un problema entre dos partes, la tendencia natural es alinearse con la primera persona que presenta su queja. Aplicar el principio de "dos o tres testimonios" exige pausar la reacción, buscar una segunda perspectiva y escuchar a la contraparte antes de tomar una postura. En la era digital, la "versión única" se manifiesta en las dinámicas de las cámaras de eco. Consumir noticias o análisis de una sola fuente o tendencia ideológica equivale a juzgar un caso con un único testigo. La honestidad intelectual requiere contrastar fuentes y cuestionar la inmediatez del relato.
En un mundo propenso a los juicios sumarios y las conclusiones apresuradas, buscar activamente la diversidad de voces es el compromiso ético más sólido para preservar la justicia en nuestras relaciones diarias.
Nota relacionada para repasar: Parashat Shoftim 5780.
¡Shabbat Shalom! ¡Shalom al Yisra’el, Shalom al olam!
Hamoré Sergio Man
Agosto 2026


