- Parasha
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Shᵉmot 10:23 No veia un hombre a otro, ni se podía levantar ningún hombre de su lugar tres días. Pero para todos los hijos de Israel había luz en sus moradas.
לֹא־רָאוּ אִישׁ אֶת־אָחִיו וְלֹא־קָמוּ אִישׁ מִתַּחְתָּיו שְׁלֹשֶׁת יָמִים וּלְכׇל־בְּנֵי יִשְׂרָאֵל הָיָה אוֹר בְּמוֹשְׁבֹתָם׃
Durante la novena plaga, la de la oscuridad, la Torá no solo nos cuenta de un fenómeno físico extraordinario, sino que nos presenta una experiencia comunitaria y moral profunda, conectada con la empatía, la conexión humana y la revelación espiritual. Este aspecto, según interpretaciones rabínicas, representa perder la habilidad de ver al otro, refleja una sociedad donde la mirada compasiva desaparece y reina el egoísmo.


