+54 9 11 5803-7474 baaleitefila@hotmail.com Lunes a Jueves 14 a 18 horas
Bᵉmidbar 5:6-7 דַּבֵּר אֶל־בְּנֵי יִשְׂרָאֵל אִישׁ אוֹ־אִשָּׁה כִּי יַעֲשׂוּ מִכׇּל־חַטֹּאת הָאָדָם לִמְעֹל מַעַל בַּיהֹוָה וְאָשְׁמָה הַנֶּפֶשׁ הַהִוא׃ וְהִתְוַדּוּ אֶת־חַטָּאתָם אֲשֶׁר עָשׂוּ וְהֵשִׁיב אֶת־אֲשָׁמוֹ בְּרֹאשׁוֹ וַחֲמִישִׁתוֹ יֹסֵף עָלָיו וְנָתַן לַאֲשֶׁר אָשַׁם לוֹ׃
“Habla a los hijos de Israel, hombre o mujer, si cometen alguna de las transgresiones de los hombres y traicionan al Eterno, y esa persona es culpable. Y confesarán su pecado que han cometido, y restituirán su culpa en su totalidad, y añadirán un quinto sobre él y lo darán a quien hayan ofendido”.

Vivimos en una generación donde todos tienen algo para decir. Todos opinan. Todos señalan. Todos encuentran culpables. Pero hay algo cada vez más escaso, y es la capacidad de decir “me equivoqué”.

שְׂאוּ אֶת־רֹאשׁ כׇּל־עֲדַת בְּנֵי־יִשְׂרָאֵל לְמִשְׁפְּחֹתָם לְבֵית אֲבֹתָם בְּמִסְפַּר שֵׁמוֹת כׇּל־זָכָר לְגֻלְגְּלֹתָם׃
“Hagan el censo (alzad la cabeza) de toda la congregación de los hijos de Israel, por sus familias, según las casas de sus padres, por el número de los nombres, cada varón, cabeza por cabeza”. Bᵉmidbar 1:2

¿Alguna vez te has sentido como un simple dato en una hoja de cálculo? En un mundo de algoritmos y estadísticas, es fácil sentir que nuestra individualidad se diluye. Sin embargo, esta semana, al abrir el libro de Bemidbar, nos topamos con una instrucción que desafía toda lógica administrativa moderna.

Vayyikra 25:23 וְהָאָרֶץ לֹא תִמָּכֵר לִצְמִתֻת כִּי־לִי הָאָרֶץ כִּי־גֵרִים וְתוֹשָׁבִים אַתֶּם עִמָּדִי׃ "La tierra no podrá venderse a perpetuidad, porque la tierra es Mía; pues vosotros sois extranjeros y residentes Conmigo".

La ilusión del “Mío”. Vivimos en una cultura obsesionada con la acumulación y la seguridad jurídica. Firmamos escrituras, registramos patentes y levantamos muros para delimitar lo que llamamos “propio”. Sin embargo, el texto bíblico lanza una provocación que desarma todo nuestro sistema de valores económicos y psicológicos.

La premisa es radical: Nada es completamente nuestro. No somos dueños de la tierra, ni del tiempo, ni, en última instancia, de nosotros mismos.

Vayyikra 21:6 קְדֹשִׁים יִהְיוּ לֵאלֹהֵיהֶם וְלֹא יְחַלְּלוּ שֵׁם אֱלֹהֵיהֶם כִּי אֶת־אִשֵּׁי יְהֹוָה לֶחֶם אֱלֹהֵיהֶם הֵם מַקְרִיבִם וְהָיוּ קֹדֶשׁ׃ Consagrados serán para Di-s suyo, y no profanarán el nombre de Di-s suyo, porque la ofrenda ígnea para el Eterno, la ofrenda a Di-s suyo acercan, y serán sagrados.

Esta Parashá introduce el concepto de Jilul Hashem (profanación del Nombre), enseña que las acciones individuales tienen impacto público. Esto conecta con una ética de responsabilidad social. El pasaje condensa una idea central: la santidad no es solo un estado ritual, sino una responsabilidad representativa. La santidad aquí implica disciplina, coherencia y separación de lo profano.

Página 1 de 128

[powr-social-feed id="458aade3_1628792444"]

Idiomas

Luaj katán

29 May 2026
05:33PM -
?️ Candle lighting
30 May 2026
Parashat Beha’alotcha
30 May 2026
06:32PM -
✨ Havdalah

Baalei Tefilá es una marca registrada publicada el 31/05/2022 con el número3292740, boletín 5347 del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI). Según disposición: Fecha: 13/06/2022 - Numero: DI-2022-150-APN-DNM#INPI.