- Parasha
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וְזָֽכַרְתָּ֙ אֶת־יְהֹוָ֣ה אֱלֹהֶ֔יךָ כִּ֣י ה֗וּא הַנֹּתֵ֥ן לְךָ֛ כֹּ֖חַ לַעֲשׂ֣וֹת חָ֑יִל לְמַ֨עַן הָקִ֧ים אֶת־בְּרִית֛וֹ אֲשֶׁר־נִשְׁבַּ֥ע לַאֲבֹתֶ֖יךָ כַּיּ֥וֹם הַזֶּֽה׃"Y recordarás al Eterno tu Di-s, porque él te da el poder para hacer riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día"
(Dᵉvarim 8:18)
Vivimos en la era de la meritocracia extrema, donde se nos repite que el éxito es 100% fruto del talento y la disciplina individual. Pero, ¿qué pasa cuando atribuirnos absolutamente todo, nos desconecta de la humildad? 🤔 La Torá y el judaísmo no desmerecen el trabajo duro ni la iniciativa personal. Lo que hace es reencuadrar la perspectiva: la salud, los talentos innatos, las oportunidades y la capacidad misma de levantarse cada mañana a trabajar son regalos que trascienden el ego.


