- Parasha
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“Cuando ensanchare el Eterno, Di-s tuyo, tu territorio tal como te ha hablado, y dijeras, comeré carne, porque desea tu alma comer carne; como todo lo que desee tu alma comerás carne” (Dᵉvarim 12:20)
כִּי־יַרְחִיב יְהֹוָה אֱלֹהֶיךָ אֶת־גְּבֻלְךָ כַּאֲשֶׁר דִּבֶּר־לָךְ וְאָמַרְתָּ אֹכְלָה בָשָׂר כִּי־תְאַוֶּה נַפְשְׁךָ לֶאֱכֹל בָּשָׂר בְּכׇל־אַוַּת נַפְשְׁךָ תֹּאכַל בָּשָׂר׃
Durante los cuarenta años de travesía por el desierto, la comunidad israelita vivió en un entorno altamente controlado y espiritualmente saturado. El Mishkán (Tabernáculo) se erigía en el centro exacto del campamento, y las distancias físicas entre las tiendas de las tribus y el Santuario eran sumamente cortas.


