- Parasha
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Desde que el luaj nos presenta el 17 de Tamuz comenzamos a reflexionar, pues tenemos 3 semanas de contrición, que se extiende hasta el 9 de Av. Estas tres semanas conocidas en hebreo como “bein hametzarim” son días especiales en los cuales nuestra conducta debe ser cuidadosa y en disminución de expresiones de alegría. Luego aumentamos la alegría en el 15 de Av, la cosecha y los granos ya estaban depositados en los silos y también los frutos de los árboles ya fueron cortados y se guardaron en sus respectivos depósitos y hay costumbres de dedicarse de lleno al estudio de la Torá, día y noche. Y casi sin respiro comenzamos el mes de Elul que nos marca una antesala a Iamim Noraim, todo un mes de reflexión individual, de auto-corrección, de teshuvá.
"Y tomó Kóraj, hijo de Yitzar, hijo de Kehat, hijo de Leví, y Datán y Aviram, hijos de Eliav, y On, hijo de Pelet, hijos de Reuvén. Y se levantaron delante de Moshé, junto a doscientos cincuenta (250) hombres de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, personas escogidas de la asamblea, varones de renombre..." Bemidvar 16:1-2.
La Parashá de esta semana habla acerca de varios temas, pero tiene como uno de los principales el nombramiento del cumplimiento de las mitzvot a partir de los tzitziot, pues leemos el último párrafo que recitamos todos los días en el Shemá Israel, la tefilá primordial que tiene el pueblo judío en la cual afirmamos la creencia de Di-s y por medio del talit nosotros simbolizamos todo el cumplimiento de las mitzvot en una sola.
Un hombre fue a buscar su ayuda a un rabino para corregir el hecho que había hablado mal contra su amigo y de lo cual estaba muy arrepentido. El rabino lo manda a cortar la punta de una almohada de plumas y salir a caminar por las calles de la ciudad desparramando las plumas por doquier y después volver a verlo.

