- Parasha
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Cuando no hay humildad, se le dificulta al que estudia, aprender, como está escrito en Pirke Avot es una de las condiciones necesarias para el aprendizaje. Comenzamos enseñando sobre la humildad, para que los pequeños se acostumbren a esta virtud tan importante.
Para poder vencer en la lucha eterna con el instinto del mal, el hombre debe conocer sus propias cualidades y realizar un autoanálisis detectando sus puntos débiles para así poder mejorar y vencer. Esto es posible únicamente en lo que respecta a las fuerzas personales que están a su alcance, es decir a nivel consciente, mientras que a nivel inconsciente la persona no puede luchar ya que no tiene acceso a tal nivel interno. Es ante este punto al que se refiere Di-s cuando dice que si no fuera por Él el hombre no podría vencer. En esta eterna lucha, la cual se divide en dos dimensiones, la consiente y la inconsciente, el hombre tiene como función comenzar por lo que está a su alcance. Una vez que esto está hecho no debe preocuparse por el resto, ya que El Creador se encargará de los niveles inconscientes.
Los Diez Mandamientos - Aseret Hadibrot - constituyen una base ético-social para el cumplimiento de los otros mandamientos, ya que una persona que trabaja la idolatría o no cree en la existencia del Todopoderoso no va a observar la colocación de los Tefilin ni a tomar las Cuatro Especies en Sucot. Además de las mitzvot entre el hombre y el hombre presentadas, ya que una persona no puede observar correctamente los otros mandamientos mencionados en la Torá en la sociedad en la que se produce el asesinato, la destrucción de la unidad familiar, la distorsión del sistema de justicia al dar falso testimonio.
Pensar bien ahora, evita la vergüenza después.

