- Parasha
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En la Parashá de Ki Tisa, cuando se nos relata del pecado del egel hazahav (becerro de oro), leemos que estando Moshé arriba del Monte Sinaí, Di-s le dice que baje, pues que el pueblo se había corrompido y desviado del camino encomendado, y se habían hecho un becerro (dios egipcio) de fundición, ofreciéndole sacrificios y que tenía la intención de destruir al pueblo, ahí mismo Moshé suplica (reza) para que ello no suceda. Luego leemos que cuando se acercó al campamento, la ira de Moshé se encendió y arrojó de sus manos las Tablas y las quebró al pie de la montaña. Muchos comentaristas discuten por esta interpretación sobre si las arrojó con intención o sin intención. (Shmot 32:7-19)
Aquí, en esta sección semanal de Ekev, Moshé recuerda dicho evento, les cuenta a la nueva generación lo ocurrido y que en esa situación Di-s también lo había escuchado, e hizo cambiar la idea de exterminio dando una nueva oportunidad, y a su vez dice "entonces agarré las dos tablas y las arrojé de mis manos, rompiéndolas ante sus ojos" (Devarim 9:17), lo que podemos aprender que como en este Séfer, que es un resumen de todo lo ocurrido, dichos por la palabra de Moshé, podemos tomar como confesión que premeditadamente fue él mismo quien arrojó y quebró las tablas de la ley que habían sido escritos por el dedo de Di-s, y anulando la posibilidad que sin intención según algunos midrashim, haya sido la casual de la rotura de las 2 tablas.
Desde que el luaj nos presenta el 17 de Tamuz comenzamos a reflexionar, pues tenemos 3 semanas de contrición, que se extiende hasta el 9 de Av. Estas tres semanas conocidas en hebreo como “bein hametzarim” son días especiales en los cuales nuestra conducta debe ser cuidadosa y en disminución de expresiones de alegría. Luego aumentamos la alegría en el 15 de Av, la cosecha y los granos ya estaban depositados en los silos y también los frutos de los árboles ya fueron cortados y se guardaron en sus respectivos depósitos y hay costumbres de dedicarse de lleno al estudio de la Torá, día y noche. Y casi sin respiro comenzamos el mes de Elul que nos marca una antesala a Iamim Noraim, todo un mes de reflexión individual, de auto-corrección, de teshuvá.
"Y tomó Kóraj, hijo de Yitzar, hijo de Kehat, hijo de Leví, y Datán y Aviram, hijos de Eliav, y On, hijo de Pelet, hijos de Reuvén. Y se levantaron delante de Moshé, junto a doscientos cincuenta (250) hombres de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, personas escogidas de la asamblea, varones de renombre..." Bemidvar 16:1-2.

