- Parasha
- Visto: 284
Dᵉvarim 30:11 "Porque este precepto que Yo te ordeno hoy, no está velado de ti, ni él está lejano" כִּי הַמִּצְוָה הַזֹּאת אֲשֶׁר אָנֹכִי מְצַוְּךָ הַיּוֹם לֹא־נִפְלֵאת הִוא מִמְּךָ וְלֹא רְחֹקָה הִוא׃
¿Cuántas veces sentimos que la vida espiritual es algo reservado para otros? Que estudiar Torá es para sabios, que rezar con kavaná es para tzadikim, que hacer teshuvá de verdad es una meta que nunca vamos a alcanzar. Nos convencemos de que estamos demasiado lejos, demasiado ocupados, demasiado rotos. Y justo ahí, la Torá dice: "no es un misterio inalcanzable, no está fuera de tu alcance", no pienses que volver es imposible, que ya no hay remedio, que no hay marcha atrás, porque al contrario: el camino de regreso siempre está abierto, siempre está cerca.


